Colegio Profesional de Protésicos Dentales de Extremadura

El presidente del Colegio de Protésicos Dentales de la Comunidad de Madrid, Carlos Machuca, reconoce en una carta dirigida al resto de Colegios, que utilizaron la figura de un jubilado en las elecciones, vulnerando sus propios estatutos.

A TODOS LOS COLEGIOS DE PROTÉSICOS DENTALES DE ESPAÑA

Estimados compañeros:

En relación a la carta que ha enviado el señor Machuca a todos los Colegios, como respuesta a nuestro escrito en el que os comunicábamos dos recientes sentencias, he de decir lo siguiente:

Es triste comprobar a la altura, o más bien bajeza, a la que se puede llegar, con tal de intentar denigrar y menospreciar a los demás y a nuestras instituciones, haciendo de la mentira bandera con tal de perseguir esa despreciable finalidad.

Como bien indicaba en mi comunicado, parafraseando lo que dicen las sentencias dictadas por distintos juzgados y con un criterio unánime, con independencia de que aún no hayan alcanzado firmeza, es que el señor Machuca y su Junta de “Gobierno” fueron elegidos en un proceso electoral nulo de pleno derecho. Y no una vez, sino hasta en dos ocasiones, las elecciones colegiales de 2014 y las de 2018 por las que actualmente ostentan el cargo. Hay una tercera sentencia, en esta ocasión firme, sobre las elecciones de 2011, cuyo fallo aún no se ha ejecutado por dilaciones del mismo Colegio de la Comunidad de Madrid. Por tanto, no es falaz ni atrevido decir que carecen de legitimidad para ostentar el cargo. Lo dicen los Juzgados, no es una opinión. Pero es que, además, en su misiva reconoce que se “escondieron” en las listas detrás de un jubilado para evitar represalias por parte de los dentistas. Es decir, admiten el hecho por el que las elecciones han sido declaradas nulas, dado que un jubilado no puede formar parte de una candidatura. Ello tiene dos lecturas no muy halagüeñas para los que han procedido así. Por un lado, cometían un acto ilegal a sabiendas de su ilegalidad justificándolo por el miedo a las represalias y, por otro, admiten su cobardía para asumir las responsabilidades del cargo, lo que nos lleva a una tercera conclusión aún más inquietante, preocupante y muy poco edificante: ¿Qué tipo de defensa se puede hacer desde ese miedo a ser perseguidos?, ¿Cómo defienden los intereses de los protésicos dentales si temen ser perseguidos por ello?, ¿Escondiéndose y no dando la cara, o aliándose con el enemigo?. Después del paso de los ilustres jubilados (Q.E.P.D), de cuyo proceso electoral en el que resultaron elegidos no se le dio vela a este Consejo General, por lo que no pudo fiscalizar dichas elecciones y mucho menos ser cómplice de semejante desvarío, desconociéndose que estaban jubilados, máxime cuando el Secretario del Colegio de Madrid certificaba que reunían los requisitos para ser elegibles: se ha de admitir que en dicho periodo se trabajó de forma conjunta y fructífera, hasta que, lamentablemente, al no accederse por el Consejo General a dar satisfacción a un interés personal de un destacado miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Madrid, todo se torció  (da vergüenza ajena entrar en detalles sobre el episodio, porque no deja muy bien parada a la naturaleza humana) y, desaparecidos los ilustres jubilados, ya sin parapeto posible, los amedrentados cargos, que hasta ese momento no daban la cara, dado que para eso estaba el Presidente “jubilado”, abandonaron toda reivindicación profesional conjunta y cargaron contra el Consejo General, como si se tratasen de unos cipayos a sueldo de sus amos dentistas-revendedores, alineándose con Colegios que defendían y firmaban convenios con los Colegios de dentistas, muy gravosos para el interés colectivo de los protésicos dentales. Esa es la cruda realidad. La que nunca les han contado a sus colegiados. Por desgracia para el Sr. Machuca y sus acompañantes, eso va a cambiar con motivo del inminente nombramiento de una Junta Provisional que les sustituyan de sus cargos, y en un ejercicio de transparencia absoluta se les haga partícipes de todo a todos los colegiados de Madrid. Y será interesante levantar determinadas alfombras. Créanme, entiendo la desesperación de la que hace gala, sus libelos y sus videoconferencias para crear parroquia y tratar de ocultar todo esto con discursos demagógicos y falaces.

Causa cierta perplejidad cuando nos cuenta en su comunicado (por aquello de cuento) que desde hace dos años la Junta de Gobierno que preside ha intentado llegar a un acuerdo y que por ello han pagado las cuotas adeudadas al Consejo General. En primer lugar, se le ha de recordar que si pagaron las cuotas es porque fueron condenados en sentencia firme, confirmada por el TSJ de Madrid, y ejecutados ante el incumplimiento del fallo de la sentencia, con un perjuicio patrimonial para el Colegio de Madrid muy grave en concepto de intereses y costas ocasionadas. Supongo que esto tampoco lo han contado. Al igual que tampoco habrán contado que desde este Consejo General, en aras a no hacerlo aún más gravoso al colegiado de Madrid, se ofreció la posibilidad del pago del resto de los periodos adeudados evitando un nuevo pleito con nuevos perjuicios al Colegio y sus colegiados. En esto último he de reconocerle que tuvieran el buen juicio de aceptar la generosa propuesta y apresurarse a pagar, antes de aumentar el perjuicio patrimonial que ya habían ocasionado a sus colegiados. El Sr. Machuca pretende vender un relato que los hechos y sus actos desmienten. Y que nadie olvide que todo está documentado.

Igualmente, nos causa perplejidad, lo decimos a efectos meramente retóricos porque del Sr. Machuca y sus acólitos ya no nos sorprende nada, que nos digan ahora que proponían dejarse de luchas fratricidas y defendernos de los problemas que acucian a la profesión. No conocemos ni una sola iniciativa que partiera del Sr. Machuca o de su Junta de Gobierno ilegalmente elegida en la que planteasen a la Asamblea General, como máximo órgano de representación, la defensa de nuestras competencias profesionales. Las únicas iniciativas y acciones para la lucha contra la usurpación de nuestras funciones han partido del Consejo General, bien de motu proprio o apoyando a aquellos colegios que también asumieron la lucha contra esta lacra. Es más, entre otros, tengo a bien recordar, como más recientes que, en las Asambleas Generales de 16 de marzo y 29 de noviembre de 2019, a instancia del Comité Ejecutivo que tengo el honor de presidir, se adoptaron dos acuerdos de vital importancia para la profesión contra el uso del CAD/CAM en las clínicas dentales y contra todos los actos que impiden, restringen o dificulten el ejercicio del derecho del paciente a elegir protésico dental. Dichos acuerdos concitaron la aprobación unánime de todos los Colegios presentes, como recordarán. Eso es unidad de acción. Ante ello, el Sr. Machuca y los suyos solo dicen y nunca hacen, posiblemente porque ya no hay un jubilado donde parapetarse del miedo.

Nos dice el Sr. Machuca que durante más de dos años han evitado “escribir” sobre la ineptitud, inoperancia y falta de comprensión sobre los verdaderos problemas de la profesión. En realidad, han estado callados porque han ido perdiendo todos los pleitos que metían contra el Consejo por esas supuestas inoperancias, ineptitudes o falta de comprensión, e igualmente han ido perdiendo todos los pleitos que el Consejo entabló contra ellos por las ilegalidades que habían cometido. Y evidentemente han estado callados porque si a alguien ha de aplicarse esa inoperancia, ineptitud y falta de comprensión ante los problemas de la profesión es a ellos, puesto que desde hace mucho tiempo han estado desaparecidos, durmiendo, y solo se han acordado de “escribir” cuando han visto peligrar sus cargos, cuando les ha invadido el miedo a quedar en evidencia cuando sean sustituidos por la Junta Provisional que nombrará este Consejo General. Mientras el Sr. Machuca y los que le rodean dormían ante los problemas de la profesión y solo despertaban cuando trataban de entorpecer la labor del Consejo. Este Consejo General consiguió con sus acciones que los Tribunales crearan jurisprudencia sobre el derecho de libre elección, ha conseguido que desde el Ministerio de Sanidad, y también a través de los Tribunales, se nos considere consulta sanitaria, por si o en colaboración con otros colegios está haciendo valer esos derechos y defendiendo la erradicación del CAD/CAM en las clínicas dentales o cualquier otra forma de intrusismo contra nuestras competencias y atribuciones profesionales, entre otras muchas actuaciones y consecuciones, entre las que cabe recordar el poner en orden y al día el Consejo General recaudando judicialmente las cuotas adeudadas, habiendo ganado prácticamente todos los procedimientos judiciales en los que hemos sido parte, teniendo una economía saneada y preparada para los retos que en defensa de la profesión se presentan y este Consejo ha  asumido. Ciertamente, para lo que en verdad el Sr. Machuca nos trae, es mejor para la profesión que siga durmiendo hasta que sea sustituido, y veremos cuando los colegiados conozcan la realidad si su despertar será o no abrupto.

Dentro de su diatriba demagógica, pretende que el Comité Ejecutivo del Consejo asuma las competencias de la Asamblea General de Colegios y acuerde la modificación del presupuesto aprobado por esta, para condonar cuotas a los Colegios con motivo de la crisis del coronavirus. Es decir, nos invita a la comisión de una ilegalidad, de un acto nulo de pleno derecho sin efectos jurídicos y con responsabilidad personal. Las ilegalidades en la gestión se las dejamos al Sr. Machuca que va siendo experto en ello, con los graves resultados que le ha conllevado al Colegio de Madrid, y del que espero sus colegiados le pidan cuentas. El Comité Ejecutivo ha efectuado lo que podía hacer, proponer a la Asamblea General dicha modificación, en el sentido de condonar dos cuotas mensuales a los Colegios. Es curioso que semejante dirigente abogue en este sentido, cuando el mismo promovió el impago generalizado de cuotas al Consejo, en un acto de insolidaridad inaudito con el resto de Colegios que sí cumplían con su obligación y que quedará en los anales de la historia de nuestro colectivo como un baldón. ¿A quién pretende engañar?, ¿A sus colegiados? ¿Por qué no les cuenta que el dinero al que ha sido condenado por su ineptitud e impericia gestora, hubiera sido ahora muy útil para ayudarlos?

Y prosigue, en la carta que nos ha remitido con su sarta de mentiras, afirmando que las vacantes del Comité Ejecutivo lo han sido como consecuencia de diversas dimisiones, dando a entender de forma insidiosa la existencia de disensiones. Como sabe, los miembros del Comité Ejecutivo que han dejado, con todos los honores, el cargo, lo han sido en dos casos por jubilación y en un caso por fallecimiento. Y los jubilados, han quedado integrados en sendas comisiones de trabajo, para aportar su experiencia y buen hacer de forma desinteresada. Y con respecto al compañero caído al pie del cañón, al que rendimos tributo, y al que el Sr. Machuca tacha de dimitido sin ningún respeto a la verdad ni consideración a la persona, se partió la cara por esta profesión y nunca se escondió detrás de un pobre jubilado, ni vendió a la profesión. No sé cómo será la salida del cargo del Sr. Machuca, pero le auguro que, con el nombramiento de la Junta Provisional, su salida puede ser fulminante.

En un ejercicio de cinismo y deslealtad sin parangón, nos habla el Sr. Machuca sobre los estatutos generales del Consejo General. Después de haber sido aprobados por mayoría absoluta con el concurso también del Colegio de Madrid, los responsables de ese Colegio se han dedicado a “pasearse” por el Ministerio de Sanidad para, con noticias y argumentos falsos, tratar de parar o paralizar su tramitación. Ya saben que disponemos de todos los documentos que retratan las andanzas. Mire, para su información, le diré que la tramitación habitual de este tipo de norma suele ser dilatada en el tiempo, en todos los casos, incluso para modificaciones puntuales. No obstante, aprovecho la ocasión para anunciarle al Sr. Machuca y los suyos que sus intentos de parar los estatutos, y después quejarse de ello, están tocando a su fin.

¿Intenta el Sr. Machuca, en su carta, de menospreciar la labor del Comité Ejecutivo, en especial durante la presente crisis sanitaria, para ello omite la ingente actividad desplegada desde el Consejo, facilitando a los Colegios un exhaustivo estudio jurídico-laboral como guía para sus colegiados; olvida el contacto permanente y peticiones  elevadas al Ministerio de Sanidad en concordancia con otras profesiones sanitarias privadas, olvida la información puntual y veraz que se ha venido facilitando, incluso directamente a muchos de sus colegiados que se quejaban que no se les trasladaba lo que desde este Consejo se remitía a los Colegios, o quizás se apropiaban como propio el trabajo que desde aquí se les facilitaba? Ya sabemos que su afán por denigrar no tiene límite, pero le hemos de pedir que trate de ceñirse un poco a la realidad y deje de inventar infundios. Por muy desesperada que sea su situación, ello no le legitima para actuar de esta manera.

En lo que a mi persona concierne, como Presidente del Consejo General, en efecto llevo 8 años en el cargo, amparado no por un vacío legal como torpemente indica el señor Machuca, sino en la propia Ley, que nos dice que se convocarán elecciones una vez se aprueben los estatutos definitivos. No obstante ello, como saben, ha habido tres procesos electorales. Es decir, mi cargo y mi mandato están amparados en el más estricto cumplimiento de la Ley. ¿Puede decir lo mismo el señor Machuca? Dos Juzgados ya le han dicho que no. Sería conveniente que se lo haga ver o de lo contrario se lo haremos ver los demás.

Aparte de todo ello, puedo decir que estoy orgulloso de lo conseguido y que esas metas me dan fuerzas para alcanzar otras mayores. Durante mi mandato el Consejo General ha conseguido capacidad financiera suficiente para alcanzar los retos que nos hemos marcado en defensa de la profesión. Gracias a este Consejo General, hoy nadie discute que podemos ser libremente elegidos por los pacientes, con todo lo que ello conlleva, pronto habrá pronunciamientos muy importantes en orden a erradicar todo interés económico del dentista sobre nuestro trabajo, alcanzando nuestra independencia plena. Sigo con fuerzas para seguir peleando en la erradicación de todo intrusismo en nuestra profesión. Y por supuesto, procuraré que todos los colegios cumplan con sus obligaciones legales, aunque al Sr. Machuca le pese, dado que no cumple ninguna, solo atiende a base de condenas judiciales, con el consiguiente perjuicio económico que ocasiona a su Colegio y colegiados.

Frente a este amplio bagaje, ¿qué presenta el Sr. Machuca, aparte de demagogia barata? Nada. Ha entablado decenas de procesos judiciales contra acuerdos del Consejo General, tan llamativos como contra el símbolo aprobado por el Consejo o como contra la aprobación de las modificaciones al último texto de los estatutos en su afán por frenarlos. Pierde todos los pleitos habidos y por haber. Por perder, va a perder hasta el cargo. No les conozco ni una sola propuesta ante la Asamblea General en defensa de la profesión, lugar donde debe exponerlo. Las únicas noticias que tenemos es que se limita a pasearse para frenar lo que la inmensa mayoría de Colegios aprueba, a montar videoconferencias para conspirar a la espalda. El Sr. Machuca no hace nada en defensa de la profesión, trata de desviar la atención sobre su nefasta gestión y lo único que busca es ganar tiempo, porque el tiempo se le agota a la hora de mantener su cargo. Desde que dejó de haber parapeto se luce en televisión defendiendo los intereses ajenos a nuestra profesión como todos pudimos ver, quizás porque le interesaba quedar bien con los dentistas en detrimento de los protésicos dentales. Y encima se permite menospreciar la labor abnegada y honrada de quienes sí trabajan para la profesión. Este tipo de conducta que mantiene el Sr. Machuca es incalificable.

Por otra parte, también habrá que recordar que, por acción u omisión, durante más de una década nunca facilitaron el dato real del número de colegiados al Consejo, hasta hace poco, para que se les facturase en función a dicho número. Con ello engañaron a los demás Colegios que tuvieron que sufragar lo que su Colegio no declaraba para atender a los retos de la profesión. En fin, a la vista de sus actos, el señor Machuca lleva a cabo una gestión marcada por el cinismo, la insolidaridad, la deslealtad y la mentira, y encima pretende dar lecciones. Un Colegio que ha venido gozando de un presupuesto mayor que el del Consejo General, que ha dispuesto de mayores recursos a lo largo de muchísimos años. ¿Adónde han ido a parar esos recursos señor Machuca?, porque se le conoce muy poco en defensa de la profesión, aparte de malgastarlos en tratar de impedir que el Consejo General de Colegios pudiera realizar su labor en defensa de todo el colectivo protésico dental español, con pleitos sin fin que han ido fracasando uno detrás de otro. ¿Por qué no hace pública la Memoria Económica de su Colegio, como hace el Consejo?

Para fortuna de la profesión el tiempo del Sr. Machuca al frente del Colegio de Madrid se está acabando, por resolución judicial. Ciertamente, no sé si se le habrá advertido que todos sus actos podrían ser nulos de pleno derecho y de las responsabilidades incluso personales en que podría incurrir. Lo digo por aquello de lo atrevida que suele ser la ignorancia.

Por último, quiero rechazar los míseros e infundados ataques que efectúa el señor Machuca y hacer mención especial a la gran labor que desde la Comisión de Defensa Profesional de este Consejo General se viene desarrollando, al frente de la cual se encuentra el Sr. Urbano que, además nos cuesta bastante menos de lo que nos costaría unas dietas, con un salario más que modesto para las horas que dedica en defensa de la profesión. El Consejo General es la punta de lanza en la reivindicación, trabajo y logro de los fines que benefician a la profesión. Todo cuanto se ha conseguido beneficia a todos, y todo por lo que se está trabajando igualmente beneficiará a la totalidad de nuestro colectivo. En nuestro trabajo están representados la totalidad de los anhelos de nuestra profesión.

 

       Fdo.: Artemio de Santiago

      Presidente del Consejo General de Colegios de Protésicos Dentales de España

 

Fuente: consejoprotesicosdentales.org

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